Tipos de hambre: aprender a reconocerlas 

La sentís en el cuerpo. Aparece de manera gradual y se manifiesta con señales físicas claras:
ruidos en la panza, sensación de vacío en el estómago, falta de energía o dificultad para concentrarte.
Se calma cuando comés y cualquier comida puede satisfacerla.
Se siente en la mente, no en el cuerpo.
Aparece como un pensamiento: “tengo ganas de algo”. No es hambre de comida, sino de otra cosa: descanso, compañía, contención, distracción.
Suele aparecer de golpe y nada la satisface del todo, porque la comida no resuelve la emoción que está detrás.
Se activa por un estímulo concreto. No tenías hambre, pero algo te tienta.
Por ejemplo: estás en una reunión, una fiesta o frente a una mesa dulce, y el deseo aparece por el olor, la vista o el contexto 
.
No está mal, es parte de la vida social y del placer de comer.
¿Qué conviene hacer? 
Date el gusto, disfrutalo, sin excesos ni culpas. El equilibrio también incluye el placer.
Poné eso en palabras, no en comida. La comida no es el problema, pero tampoco es la solución
.
Cualquier duda no dudes en consultarme!
Diana Papa Constantino
Lic. en Nutrición
Bioquímica
Atención virtual y presencial

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