CALDITO DE VERDURAS CASERO
Una forma práctica de tener siempre a mano un caldo casero y reemplazar los calditos ultraprocesados.

Ingredientes

1 kg de verduras para sopa (podés usar las bandejas ya preparadas de la verdulería)

1 taza de sal gruesa

1 vaso de vino blanco (opcional)

Preparación
Colocá todos los ingredientes en una cacerola y cociná a fuego mínimo hasta que las verduras estén bien tiernas y el líquido se evapore. Luego triturá todo y guardalo en frascos o tuppers en el freezer.


Si querés una textura más cremosa, agregá una zanahoria y unas rodajas de calabaza.

Si usás choclo, agregá solo los granos. Evitá las rodajas porque, al triturarlas, quedan partes duras.

Cociná con la cacerola tapada a fuego mínimo, revolviendo de vez en cuando. Cuando las verduras estén tiernas, destapá para que el líquido se evapore hasta obtener una preparación espesa.

Procesá con una minipimer, cociná unos minutos más y dejá enfriar antes de guardar.

La gran cantidad de sal disminuye el punto de congelación, por eso el caldo no queda completamente sólido en el freezer y podés sacar solo la cantidad que necesitás.

Es ideal para dar sabor a salsas, risottos, guisos y muchas otras preparaciones.

Como es un caldo concentrado, condimentá el resto de la receta con moderación.

También podés usar una cucharadita en una taza de agua hirviendo para preparar un caldo instantáneo casero.
Versión sin sal
Si necesitás reducir el consumo de sodio, preparalo sin sal y guardalo en cubeteras, ya que se congelará por completo.
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