¿Querés sorprender con una comida rica, fácil y elegante?
Este solomillo al vino tinto es una receta ideal para compartir en familia.
Es una preparación sencilla y con estos tips te va a quedar ¡riquísima!


Desde lo nutricional:
La carne magra aporta proteínas de alta calidad, además de zinc, hierro y vitaminas del complejo B (como B3, B6 y B12), entre otros nutrientes.

Rinde: 4 porciones.

1 solomillo de cerdo (o de ternera)

1 cebolla

1 diente de ajo

1 vaso de vino dulce (cosecha tardía)

1 vaso de caldo desgrasado

1 cucharada sopera de harina o maicena

60 g de pasas de uva, ciruelas pasas o frutos secos

Papas para acompañar
Condimentos:

Sal

Pimienta

1 hoja de laurel

2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra

Preparación:

Retirá toda la grasa visible del solomillo.

Calentá el aceite en una cacerola o sartén profunda y dorá (sellá) la carne por todos sus lados.

Retirala y reservála. Cuando se enfríe un poco, cortala en medallones de aproximadamente 3 cm de grosor y salpimentalos.

En el mismo fondo de cocción, cociná la cebolla cortada en pluma junto con el ajo picado a fuego bajo. Si fuera necesario, agregá un poco más de aceite.

Cuando la cebolla comience a caramelizarse, incorporá el vino dulce. Cociná unos minutos para que el alcohol se evapore y los sabores se concentren.

Agregá la harina o la maicena y mezclá bien para integrar.

Incorporá el caldo caliente de a poco, revolviendo continuamente para evitar grumos. Ajustá la cantidad según la consistencia de salsa que prefieras.

Serví los medallones con la salsa y acompañalos con papas al natural o al horno.

Consejitos para que salga perfecta:
Sellar bien la carne no solo aporta más sabor, sino que ayuda a conservar sus jugos, logrando una carne más tierna y jugosa.
Cortar los medallones de un grosor similar (unos 3 cm) permite una cocción uniforme.
Agregar el espesante de forma gradual ayuda a obtener una salsa suave, cremosa y aterciopelada.
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