Son los brotes tiernos y jóvenes de una planta nativa del Mediterráneo. Se consumen desde hace más de 2000 años, aunque en la Edad Media cayeron en desuso. Fueron redescubiertos en el siglo XVIII, momento en el que se desarrollaron distintas variedades.
Existen unas 300 variedades. Las más conocidas son:
Espárragos blancos (más gruesos, conviene pelarlos)
Espárragos verdes o “trigueros” (más finos y tiernos)
Aportan pocas calorías (aprox. 30 kcal cada 100 g).
Son fuente de:
Fibra
Carotenos
Vitaminas del grupo B
Magnesio
Además, tienen muy bajo contenido de sodio.
Se consumen siempre cocidos: al vapor, hervidos o a la plancha.
Se pueden preparar con:
Salsa holandesa o de mostaza
Sopas
Tartas
Omelettes
Risottos
Sopa crema de espárragos
Terrina de espárragos
Risotto de espárragos
Omelette
Tarta de espárragos
Diana Papa Constantino
Lic. en Nutrición
Bioquímica
Atención virtual y presencial

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