Nativas de Asia Central, las zanahorias son cultivadas desde hace milenios. Sus antecesoras eran de color púrpura oscuro; la variedad naranja que conocemos hoy es el resultado de una mutación y posterior selección agrícola.
Recién a partir del Renacimiento comenzaron a utilizarse más en la cocina, ya que antes se las consideraba demasiado rústicas y poco apetitosas.
De bajo aporte calórico, este vegetal aporta:
Fibra soluble, que contribuye a la salud digestiva 
Carotenos
(antioxidantes y provitamina A), importantes para la salud de la piel, la visión y el sistema inmunitario
Elegirlas firmes, lisas y de color brillante, preferentemente con su penacho de hojas verdes 
Enjuagarlas bien y raspar suavemente la superficie con un cuchillo o cepillo
Se pueden consumir crudas o cocidas: al horno, al vapor, salteadas o hervidas 
También se utilizan en preparaciones dulces como tortas y budines 
Soufflé de zanahoria
Sopa crema de zanahoria 
Ravioles con salsa crema de zanahoria: picar puerro, apio y zanahoria, cocinar en caldo unos 25 minutos, licuar, añadir queso untable descremado o crema de leche y cocinar 5 minutos más. Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.
Budín dulce de zanahoria 
Diana Papa Constantino
Lic. en Nutrición
Bioquímica
Atención virtual y presencial

No hay comentarios:
Publicar un comentario